Las calderas de biomasa son aquellas que utilizan como fuente de energía combustibles naturales como son los pellets de madera, huesos de aceituna, residuos forestales, cáscaras de frutos secos, etc. para generar calefacción (por radiadores, aire o suelo radiante) y agua caliente a una vivienda o edificio de viviendas. Es por ello que se las considera las calderas de combustión más ecológicas del mercado. No hay que confundirlas con estufas de pellets, ya que estas últimas solo se utilizan para calentar espacios pequeños o como apoyo a otro tipo de calefacción.

Las calderas de biomasa tienen aplicaciones que pueden ser tanto domésticas como industriales, con potencias que pueden ir desde 12 kW hasta 500 kW. Además, se pueden instalar en cascada por lo que pueden llegar a potencias cercanas a medio megavatio para dar calefacción y agua calienta a hoteles, edificios públicos, residencias, colegios, edificios de viviendas, redes de calor, procesos industriales de fabricación, casas rurales, etc. resultando una opción ideal para el entorno rural y con el enorme potencial que tiene España en este aspecto.

Además, para optimizar el funcionamiento de la caldera de biomasa, podemos instalar un acumulador, que almacenará el calor de una forma similar a un sistema de energía solar.

Ventajas de las calderas de biomasa

  • Es una energía más barata ya que se genera a partir de recursos locales. La biomasa es el combustible con el precio más competitivo para el usuario, y, por consiguiente, una caldera de biomasa aporta rentabilidad y confort económico. Además, El precio de la biomasa no depende de mercados internacionales como los combustibles fósiles, por lo que es más estable en el tiempo además de ser más bajo comprando a granel.
  • Las calderas de biomasa utilizan una tecnología segura y que requiere de un mantenimiento más sencillo.
  • Emiten CO2 neutro, ya que proviene de combustible natural que se regenera. La extracción de biomasa forestal ayuda a la limpieza de los montes (previniendo incendios) y al uso de los residuos de las industrias, ya que utiliza residuos forestales o restos de industrias madereras.
  • La biomasa supone además una fuente de empleo en el ámbito rural y es respetuosa con el medio ambiente.

Inconvenientes de las calderas de biomasa

  • Tienen menor poder calorífico que otros combustibles. Comparado con combustibles fósiles, un kilogramo de pellet tiene la mitad de poder calorífico que un litro de gasoil. En una caldera de pellets, necesitaremos dos kilos de pellet o hueso de aceituna para producir la misma energía que un litro de gasoil.
  • Necesitan mucho espacio de almacenaje. Un m3 de pellet pesa aproximadamente unos 650 Kg. Así pues, si en un año consume 2.000 litros de gasoil necesitará unos 4.000 Kg. de pellet, lo que ocupará aproximadamente unos 6 m3. Las calderas de biomasa necesitan de un silo para el almacenaje del combustible situado próximo a la caldera. Este silo es recargado de forma periódica por el propio usuario o bien por la empresa dispensadora de biomasa contratada para ello.

Si estás pensando en instalar una caldera de biomasa en tu hogar, negocio o comunidad de vecinos, ¡contacta con ITC!